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  • Foto del escritorErika Judith Habegger

Meditación de otoño

El otoño nos brinda una oportunidad magnífica para vivir una meditación especial en la naturaleza. Les invito a experimentar el poder de la naturaleza y dejarse maravillar por el otoño a través de esta meditación que creé para ustedes. ¡Aquí vamos!



Para esta meditación es mejor si se encuentran en la naturaleza, sino en un parque en lo posible cerrado a la circulación o la ciudad. La idea es vivir un momento de pausa, encontrar en la naturaleza un refugio.


Resérvense este tiempo para dedicárselo a ustedes mismos, a cuidarse y permitir a su mente y espíritu de recargar energías. Para facilitar este paso, les aconsejo ingresar en sus agendas "una cita conmigo mismo", a la cual darán absoluta prioridad como cualquier otro compromiso. Recuerden, ¡ustedes lo valen!


No necesariamente debe ser mucho tiempo, 15/ 20 minutos diarios ¡tendrán un resultado sorprendente! Aunque, claro está, si además pueden tomarse 1h en la semana, ¡entonces aún mejor!


Sin más preámbulos, ¡vamos a la vivencia del instante!


  • Para empezar, les invito a entrar en el lugar elegido por ustedes con los ojos de un niño que lo descubre todo por primera vez.

  • Empiezen simplemente a caminar y ver el paisaje a su alrededor.

  • Respira: concéntrense en su respiración por un momento. Tomen 3/4 inspiraciones profundas y vacíen por completo el aire.

  • ¿Qué colores pueden observar, qué tonalidades y formas ? No busquen tanto clasificar o etiquetar, sino observar con curiosidad.



Pueden escoger un lugar para detenerse y dedicar un momento a ver las hojas caer, una a una. Elijan una hoja y sigan su curso hasta que llegue al suelo. Elijan la siguiente.


  • Observen el remolineo de las hojas en el viento.

  • ¿Escuchan el sonido del viento en las hojas? ¿El viento que baila entre las ramas?

  • ¿Escuchan otros sonidos a su alrededor?



Retomen la marcha y dirijan ahora su atención al camino bajo sus pies. El movimiento de brazos y piernas al andar.

  • ¿Tal vez llegan a sentir el peso de los pies en el suelo en cada paso ?

  • ¿Qué sensación tienen en los pies: calor, frío, ¿sienten la presión de los zapatos sobre sus pies ?

Si encuentran en el camino un colchón de hojas: caminen sobre él.

  • ¿Escuchan el crujido de las hojas bajo los pies?

  • Lleven la atención a la textura de las hojas, la sensación de las hojas bajo los pies.

  • ¿Se animan a jugar con ellas? Dejen a su niño interior el espacio de vivir esta experiencia: saltar sobre las hojas, patearlas tal vez, acostarse sobre ellas, tomarlas entre las manos o lanzarlas en el aire.

  • ¿Qué sensaciones les trae? ¿Cómo se sienten?

  • ¿Qué otros ruidos pueden escuchar?


Sin querer etiquetar o caracterizar nada, solo observar, experimentar, vivir este momento.



Cuando estén listos, tomen una profunda inspiración y retomen su camino,

  • Dirijan su atención hacia el cielo. Obsérvenlo y respiren.

  • Pueden elegir un nuevo punto de pausa, dirigir el rostro hacia la luz del sol y cerrar un momento los ojos. Buscar sentir el calor del sol sobre la piel.

  • Abran los ojos e intenten seguir las nubes y sus formas.



Cuando estén listos y que así lo desean, retomen su camino.

Ahora pueden retomar el curso normal de su día.


¡Respiren, sonrían, vivan !


Les deseo hermosos días de otoño,

Erika



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